tengo derecho a dos inspiraciones de tristeza
por cada centímetro que nos separa,
a dos expiraciones sin entierro
cada vez que me deshago entre dos piernas que no son tuyas,
a media docena de reflejos en las ventanillas del metro
por cada ojera.
a veinticuatro horas de insomnio
por cada recuerdo grabado sin comprimir
en la espina dorsal de mi estómago,
a un molde por cada huella,
a tres lágrimas por no,
a doscientos latidos por mirada.
a no permanecer en silencio,
a un abogado,
un juicio justo,
a veinte años de condena si me esperas a la salida de la celda.
Tengo derecho a tus cadenas si me das de comer de tu boca,
a romperlas,
a un cepillo de dientes por cada noche en vela,
a siete duchas calientes,
a una playa desierta follando contigo
por cada calle vacía.
a un esqueleto en ruinas,
a una calavera
por cada una de tus pestañas
que deberían estar aquí,
dormidas.
y todos esos cedés cerrados y amordazados,
todas esas palabras mudas en los libros sin abrir,
todas las películas en huelga de pantalla,
y el polo norte al lado izquierdo de la cama,
la copia que no he hecho de mi llave para que entres sin llamar,
todos esos objetos que me miran a la cara esta noche,
que me observan,
la casa entera,
las paredes,
el sillón...
y lo que llevo dentro,
el oxígeno que respiro,
y mi semen sin licencia,
los pulmones...
¿sabrán que es por ti?
todas esas palabras mudas en los libros sin abrir,
todas las películas en huelga de pantalla,
y el polo norte al lado izquierdo de la cama,
la copia que no he hecho de mi llave para que entres sin llamar,
todos esos objetos que me miran a la cara esta noche,
que me observan,
la casa entera,
las paredes,
el sillón...
y lo que llevo dentro,
el oxígeno que respiro,
y mi semen sin licencia,
los pulmones...
¿sabrán que es por ti?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

- Follow Us on Twitter!
- "Join Us on Facebook!
- RSS
Contact